Bilbao en un día

Nuestro tercer día de este viaje al País Vasco lo dedicamos a la fantástica capital de esta comunidad autónoma, Bilbao y por la noche nos fuimos hasta el que sería nuestro último destino de la ruta: Mundaka.

El día empezó igual que había acabado el anterior, con una visita al museo Guggenheim. Fuimos caminando desde el centro histórico de la ciudad, que es donde estábamos alojados. El camino merece mucho la pena, ya que hay unas vistas increíbles de la ría del Nervión.

Durante el recorrido nos encontramos varios puentes que cruzan dicha ría. Uno de ellos es el famoso Zubizuri, diseñado por el polémico Santiago Calatrava. Este es el puente que provocó tantas caídas en épocas de lluvia, ya que su superficie es bastante resbaladiza.

Ría de Nervión
Ría de Nervión
Puente Zubizuri
Puente Zubizuri

Puente Zubizuri

Y finalmente, a muy poquita distancia del Puente se encuentra el museo Guggenheim de Bilbao. Este museo pertenece a la fundación Solomon R. Guggenheim y actualemente tiene cuatro museos repartidos por todo el mundo (Abu, Dhabi, Bilbao, Venecia y probablemente el más famoso, el de Nueva York). Fue diseñado por el arquitecto Frank Gehry y abrió sus puertas en 1997.

Museo Guggenheim de Bilbao
Museo Guggenheim de Bilbao

Probablemente lo que más llama la atención del museo es su arquitectura innovadora, ya que se dice que en todo el edificio no hay ninguna línea recta. El material que se utilizó para la fachada principal fue el titanio. Esto permite jugar con el reflejo del río en la fachada, así como con la luz.

Dentro hay exposiciones normalmente itinerantes. Nosotros no entramos por falta de tiempo, pero en caso de que queráis visitar el museo; la entrada de adulto cuesta 13€ y la de estudiante (menos de 26), 7,50€. La entrada es gratuita para niños menores de 12 años.

El Guggenheim cuenta de tres esculturas exteriores que también son muy conocidas en la ciudad (en las tiendas de souvenirs encontrareis muchísimas imágenes de ellas):

  • Puppy: Fue diseñada por Feff Koons y es probablemente la más conocida. Representa un perrito y está recubierta por plantas naturales que florecen en primavera. Como nosotros fuimos en invierno, el Puppy no tenía muy pocas flores, cosa que hacía que perdiera un poco su encanto.

    Puppy
    Puppy
  • Mamá: ¡Mi favorita! Fue diseñada por la artista francesa Louise Bourgeois, en honor a su madre que se dedicaba a tejer tapices. Representa una gran araña y simboliza protección para toda la ciudad de Bilbao.

    Mamá
    Mamá
  • El gran árbol y el ojo: Una obra que sin duda llamará tu atención cuando visites este museo. Está compuesta por un montón de bolas de acero colocadas unas encima de otras, cosa que hace que se reflejen unas en otras, jugando con las imágenes y la luz.

Después de esta visita, fuimos de nuevo hacía la parte Vieja de Bilbao. En el camino nos cruzamos con La casa consistorial, un edificio que se usa actualmente como ayuntamiento.

Ayuntamiento de Bilbao
Ayuntamiento de Bilbao

El casco viejo de esta ciudad tiene un encanto especial; está lleno de calles estrechas repletas de bares de pintxos y tiendas donde hay un ambientazo, haga calor o frío. Su eje central está formado por las llamadas Siete Calles, que son el corazón del casco antiguo y datan del siglo XV. Estas calles son Somera, Artecalle, Tendería, Belostikale, Carnicería Vieja, Berrenkale y Berrenkale Barrena.

Nuestra recomendación es que vayáis paseando con calma, apreciando todos los detalles y vuestro alrededor y que lo hagáis a la hora de comer; para ir de bar en bar comiendo pintxos.

Casas en el Casco Viejo
Casas en el Casco Viejo
De pintxos por el casco viejo
De pintxos por el casco viejo
Ambiente por las calles de Bilbao
Ambiente por las calles de Bilbao

En esta zona de la ciudad también podréis encontrar la Catedral Basílica de Santiago, de estilo gótico y construida entre los siglos XIV y XVI. Nosotros no entramos, pero si tenéis la oportunidad vale la pena visitar su interior, que contiene un pequeño claustro también gótico y que por lo que hemos visto en fotos, es precioso.

Catedral de Bilbao
Catedral de Bilbao

Paseando por el casco antiguo, nuestros pasos nos llevaron hasta una de las plazas más bonitas de Bilbao, la plaza Miguel de Unamuno. Esta zona es una muy buena opción para comer, hay muchos restaurantes, aunque están bastante llenos. Este fue el sitio que elegimos nosotros para hacer nuestra ronda final de pintxos. Además, aquí también podréis encontrar varios museos como el Museo Arqueológico de Bizkaia o el Museo de los Pasos de Semana Santa.

¡De pintxos!
¡De pintxos!

Después de comer, bien saciados, decidimos coger el metro allí mismo, en la parada de Casco Viejo para ir hasta Portugalete. Esta población esta situada a unos 15 km de Bilbao y se puede ir en coche, pero también hay un acceso fácil en metro. El billete sencillo de ida y vuelta cuesta 3,10€. 


Su principal atractivo turístico y la razón por la cual nosotros fuimos es el Puente de Vizcaya, más conocido como el puente colgante de Portugalete. Une las poblaciones de Getxo y Portugalete y es ampliamente utilizado por los locales, ya que no hay otra forma de cruzar de un lado al otro.

Puente de Vizcaya
Puente de Vizcaya

Este puente fue inaugurado en 1893 y fue el primero del mundo en ser un puente transbordador. Durante la Guerra Civil, fue destruido por los Republicanos para evitar el avance de las tropas franquistas y fue reconstruido en 1941.

Subir al puente cuesta 7 € (5,90€ para estudiantes) e incluye cruzar el puente y también cruzar con el transbordador. Las vista a la ría desde arriba son espectaculares.

Puente de Vizcaya
Puente de Vizcaya
Vistas de Getxo y Portugalete desde el puente colgante
Vistas de Getxo y Portugalete desde el puente colgante
¡Hermanas por Portugalete!
¡Hermanas por Portugalete!

Mientras cruzaba el puente, vi una inscripción en el suelo que me llamó mucho la atención.

Inscripción en el puente
Inscripción en el puente

¡Así es! En 2012 dos atletas dieron 145 vueltas a los 144,13 m de puente hasta completar los 42 km de un maratón. Para mi, toda una hazaña, ya que si ya es difícil completar esos 42 km, hacerlo en una pasarela de poco menos de 150 m dando vueltas durante 3 horas y media, tiene que ser todo un reto. Esta carrera estaba destinada a recaudar fondos para causas solidarias.

Después de cruzar el puente y llegar a Getxo, volvimos a Portugalete con el transbordador y cogimos el metro de vuelta a Bilbao, para ya dar por finalizada nuestra visita a esta ciudad y poner rumbo a nuestro último destino de la ruta, Mundaka.

Mundaka está a unos 40 km de Bilbao y elegimos esta ubicación porque está cerca de los lugares que queríamos visitar, San Juan de Gaztelugatxe, Gernika y el Bosque de Oma. En verano, esta localidad atrae a muchos surferos por la calidad de las olas que se forman.

Llegamos ya de noche y lo único que nos dio tiempo a hacer fue hacer el check-in en el apartamento que habíamos reservado para las próximas dos noches (tal y como comentábamos en el post de preparativos), cenar y acabar de preparar nuestro siguiente día de viaje, en el que cumpliría el sueño de ir por fin al maravilloso San Juan de Gaztelugatxe.

 Hasta aquí este post de Bilbao, en el siguiente os llevaremos a uno de los lugares más mágicos del País Vasco.

 

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