Visita a les Coves de Sant Josep en la Vall d’Uixó

Si no has oído hablar de estas cuevas antes, que sepas que están consideradas el río subterráneo más largo de toda Europa y son una de las atracciones principales de la provincia de Castellón. Hoy en día se pueden visitar a través de un recorrido en barca de unos 45 minutos. Además, este año como novedad también las podrás recorrer en kayak si lo prefieres e incluso disfrutar de algún concierto exclusivo. En este artículo te cuento todos los detalles sobre las cuevas y nuestra visita. 

¿Qué encontrarás en este post?

Historia de les Coves de Sant Josep

Les coves de Sant Josep son hoy en día Patrimonio Mundial de la UNESCO y su historia se remonta hasta el Triásico, cuando empezó su formación de piedra caliza. Diferentes descubrimientos y formaciones de la cueva demuestran que varias civilizaciones pasaron por ella, incluidos íberos y romanos. Sin embargo, no fue hasta el siglo XX cuando se empezaron a explorar a nivel arqueológico. Durante todo el siglo se hicieron diferentes expediciones al interior de la cueva y se fueron descubriendo y abriendo (con dinamita) nuevas galerías. Durante los años 70 fue cuando la cueva se abrió al público y se puede visitar desde entonces. 

Coves de Sant Josep
Coves de Sant Josep

Precios y horarios

Para visitar las Coves de Sant Josep es imprescindible reservar por Internet (sobre todo en temporada alta), pues no garantizan tener entradas en taquilla. Podéis hacerlo a través de esta web y se puede reservar tanto la visita en barca como el espeleokayak.

  • Precio visita barca adulto: 14€
  • Precio espeleokayak: 40€

Podéis consultar la misma web para saber si podéis optar a algún tipo de descuento.

Por otro lado, si no dispones de vehículo privado para llegar o bien prefieres visitar las cuevas con un tour organizado, puedes hacerlo desde las siguientes ciudades:

Nuestra experiencia en las cuevas de la Vall d’Uixó…no es oro todo lo que reluce

Como podéis deducir por el título de esta sección, mi opinión sobre las cuevas va a tener luces y sombras. Primero de todo quiero dejar claro que el lugar es espectacular y muy muy bonito por dentro, que mi opinión es completamente subjetiva y que, pese a lo negativo que ahora os contaré, las visitaría de nuevo. Empecemos por el principio, para que os hagáis una idea de con qué idea iba yo y lo que finalmente me encontré…

No eran las primeras cuevas que yo visitaba en mi vida. Es cierto que eran las primeras navegables, pero después de mi experiencia en las Cuevas de Urdax, en Navarra, me esperaba algo similar. Para que os hagáis una idea, en Urdax, los grupos son reducidos, el guía es un experto que ha trabajado en las cuevas durante muchos años y las conoce a la perfección. Además, se prioriza la conservación del lugar y van apagando y encendiendo las luces y está absolutamente prohibido tocar las formaciones. 

Sala Catedral en les Coves de Sant Josep
Sala Catedral en les Coves de Sant Josep

Cuando llegamos al pueblo de la Vall d’Uixó, nos encontramos con un parking enorme en el que había autocares y la entrada a las cuevas está perfectamente señalizada. Seguimos ese camino y ya empezamos a tener una sensación extraña. Era un ambiente natural, con roca y plantas, pero nos pareció completamente artificial. Nos sentimos cómo si estuviéramos caminando por Port Aventura (si habéis estado, sabréis de qué hablo). Al recorrer unos pocos metros, apareció la entrada a las cuevas, rodeada de restaurantes y tiendas de souvenirs, además de una taquilla en el que te cobran por una foto que te han hecho dentro (como en cualquier parque de atracciones). Fue entonces cuando empezamos a sentir que aquello era un poco circo…

Cuando entramos en las cuevas (haciéndonos la foto de rigor, que luego te venden) nos subimos en las barcas que hacen el recorrido por el río subterráneo. Es cierto que las barcas son pequeñas, no cabe mucha gente y por eso no notamos mucho que el lugar estuviera masificado, se podía hacer bien la visita. La visita dura unos 45 minutos y solamente se pueden hacer fotografías (sin flash) cuando os lo indique el guía. 

Empezamos a navegar y el guía nos iba contando la historia de las cuevas y nos mostraba las formaciones que íbamos viendo. Ahora bien, para empujar la barca utilizan un remo que van apoyando contra las paredes de la cueva para empujarse, cosa que no me parece lo más sostenible para asegurar la conservación de las mismas. 

Medusa en les Coves de Sant Josep
Medusa en les Coves de Sant Josep

El recorrido tiene dos partes, una que se hace en la barca y otra que se hace a pie. Irás encontrando formaciones espectaculares. De algunas de ellas no se sabe ni siquiera la edad. El final de la visita se realiza en una de las cuevas más grandes, la llamada Catedral, de todo el río subterráneo y fue aquí donde, para mí, ocurrió lo más surrealista de toda la visita. De repente, se apagaron las luces, nos quedamos a oscuras y empezó a sonar una canción a la que enseguida le acompañaron luces de colores proyectadas por todo el techo de la cueva. Lo confieso, me pilló de sorpresa, no me lo esperaba y fue, en mi opinión, algo completamente artificial en un lugar tan natural y bonito como aquella cueva de miles y miles de años. 

Conclusión: ¿volvería a ir? Sin dudarlo, pero concienciada y sabiendo lo que voy a encontrar. Además, intentaría probar la experiencia del espeleokayak a ver si es una actividad más acorde con mi manera de viajar y de visitar formaciones naturales. 

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