Copenhague, Dinamarca, Europa, Viajes

Copenhague Día 2: Parque de atracciones Bakken y Klampenborg

Nuestro segundo día por Copenhague llegó y después de hacer el free tour el primer día, decidimos hacerle caso al guía y cogimos el tren para visitar una zona al norte de la ciudad: Klampenborg. Y fue todo un acierto la verdad, porque nos encantó.

Uno de los lugares más emblemáticos de Copenhague es el parque de atracciones del Tívoli. Sin embargo, este es el segundo parque más antiguo de Europa, el primero es Bakken (¡y es también el más antiguo del mundo!) se encuentra en la región de Klampenborg dentro de un parque natural llamado Jægersborg Dyrehave.

¿Cómo llegar?

Para llegar hasta allí hay que coger la línea C de tren (de color naranja) y bajar en Klampenborg. Si vais desde la estación central de Copenhague hay que comprar un billete de 4 zonas (48 DKK) y el viaje dura unos 30 minutos.

Cuando llegamos a la estación, a la derecha nos encontramos la playa y a la izquierda el parque natural. En la entrada hay carruajes de caballos dispuestos a darnos un paseo por el parque.

Entrada a Jaegersborg Dyrehave
Entrada a Jaegersborg Dyrehave

Si os gustan los sitios poco turísticos y la naturaleza, es sin duda una visita que no os podéis perder en Dinamarca. Tiene unos 11 km2  y en 2015 se convirtió en patrimonio de la humanidad por la UNESCO.

Además, Jaegersborg Dyrehave es también conocido como el parque de los ciervos, ya que en 1669 cuando Federico III de Dinamarca decidió vallar esta zona del norte de Copenhague y llevar allí una gran población de estos animales con la finalidad de utilizarlo como zona de caza. Actualmente, hay unos 2000 ciervos de varias especies.

Nosotros pensábamos que sería muy difícil verlos, pero hubo un momento en el que estaba parada dispuesta a hacer una foto en la entrada del parque de atracciones cuando noté algo que pasó detrás mio; y cuando me giré vimos a 3 maravillosos ciervos. ¡Verlos tan de cerca es espectacular! Aunque un empleado forestal del parque nos advirtió que no podíamos ni tocarlos ni darles nada de comer, ya que si lo hacíamos se verían en la obligación de sacrificarlos por ser animales salvajes. Así que nos conformamos con observar su belleza desde la distancia.

Ciervo
Ciervo

Durante el día, paseando por el parque nos encontramos muchos más aunque hay que fijarse bien porque se esconden entre los árboles.

Ciervos por el parque
Ciervos por el parque

Después de este paseo por el parque de los ciervos, entramos en Bakken, el parque de atracciones. Lamentablemente, el parque sólo está abierto de Marzo a Setiembre, por lo que si vais en invierno lo encontraréis cerrado. La entrada es totalmente gratuita aunque sí que hay que pagar para subirse a la atracciones. Cada una cuesta entre 20 y 45 DKK, aunque se puede comprar una entrada que las incluye todas (Adultos: 249 DKK y niños: 179 DKK).

Si tenéis intención de subiros en las atracciones, os recomendamos que no vayáis muy pronto, ya que nosotros nos las encontramos todas cerradas, empezaron a abrir entre las 12 y la 13 del mediodía, así que nosotros lo vimos sin las atracciones funcionando. Igualmente no teníamos intención de subir en ninguna y había poca gente, así que no nos salió mal del todo.

Os dejamos la página web del parque por si queréis mirar más información (en Inglés): http://www.bakken.dk/english/195-bakken-the-worlds-oldest-amusement-park

Parque de atracciones Bakken, el más antiguo del mundo
Parque de atracciones Bakken, el más antiguo del mundo
Restaurantes (cerrados) en Bakken
Restaurantes (cerrados) en Bakken

Comimos en un buffet libre que había en el parque. La verdad es que la comida no era lo mejor del mundo, pero al estar todo cerrado tampoco podíamos elegir mucho. Además, eramos los únicos turistas en el local y cuando el camarero se enteró de que eramos Españoles puso música de ambiente en Español y se ponía a cantar “Yo soy torero” cada vez que pasábamos cerca suyo.

Después de comer fuimos a la Belleuve Beach. Esta playa es muy famosa entre los daneses y pensábamos que como hacía buen día nos la íbamos a encontrar llena de gente. Pero cuando llegamos, estábamos prácticamente solos y pasamos un rato muy agradable estirados en la arena contemplando el mar. El agua estaba fría (el Mar Báltico no defrauda), pero no tanto como para evitar que las valientes de mi madre y mi hermana se dieran un chapuzón en la playa. Además, nos sorprendió comprobar que el agua no estaba tan salada como el Mar Mediterráneo al que estamos acostumbrados.

Playa de Belleuve
Playa de Belleuve
Playa de Belleuve
Playa de Belleuve

Aunque en las fotos no se aprecia mucho, en el horizonte pudimos divisar el país del cual veníamos, Suecia, y al que volveríamos el último día del viaje para visitar Mälmo.

Estando ya cansados, cogimos el tren de vuelta hacia la estación central de Copenhague y como aún teníamos tiempo antes de cenar, decidimos ir paseando hasta la famosa Torre Redonda o Rundertårn. Esta torre fue construida en 1642 a modo de observatorio para el astrónomo Tycho Brahe, del cual se puede encontrar un busto a la entrada de la misma.

Se puede subir a la cima y hay unas vistas fantásticas de todo Copenhague. La entrada cuesta 25 DKK.

Al lado de la torre hay una fantástica librería de la que tenía intención de llevarme el mejor souvenir posible de la ciudad: una selección de cuentos de Christian Andersen (que os mostraré los siguientes posts). Sin embargo, no tuvimos en cuenta el horario europeo y ya estaba cerrado. ¡Pero volvimos! Yo no me iba de Dinamarca sin mi libro.

Nota: Los cuentos de Christian Andersen son uno de los regalos estrella en Copenhague y los podéis encontrar en todas las tiendas de Souvenirs. Las versiones más simples y normalmente para niños están en varios idiomas, incluido el español. Sin embargo, las ediciones más bonitas están solo en inglés. Además, nosotros recomendamos comprarlo en alguna librería y no en las tiendas de souvenirs, ya que la relación calidad precio está mucho mejor (eso sí, tiene que ser en inglés).

Torre redonda
Torre redonda

Esa noche decidimos cenar en el apartamento para así ahorrar un poco en comida, así que hacia allí nos dirigimos no sin recorrer antes la calle Strøget, la calle más comercial de Copenhague donde podemos encontrar por ejemplo la famosa tienda lego y donde compramos un imán en las muchas tiendas de souvenirs que hay.

Calle comercial de Copenhague
Calle comercial de Copenhague

Y hasta aquí llega nuestro post del segundo día en Copenhague. Si nos quieres ayudar y te ha gustado, compártelo en las redes sociales.

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