Copenhague, Dinamarca, Europa, Viajes

Copenhague Día 1: Free tour, la sirenita y la fortaleza Kastellet

Empezaba un nuevo día en nuestro viaje y una nueva ciudad por conocer. Después de haber pasado 6 días en Suecia; 5 en  Estocolmo y uno en Sigtuna, cambiamos de país para pasar otros 5 días en la maravillosa capital de Dinamarca: Copenhague.

Como casi todas las ciudades del norte de Europa que hemos visitado, Copenhague es completamente diferente a todo lo que conocemos. Quizá no en términos generales, pero sí en los detalles. Sus miles de bicicletas aparcadas por toda la ciudad y la amabilidad de la gente local hacen que su visita sea realmente recomendable.

Nuestro día empezó desayunando en nuestro apartamento de airbnb y cuando estuvimos listos pusimos rumbo hacía la plaza del Ayuntamiento, desde donde sale el Free Tour de Sandemans que queríamos hacer.

Free tour de Sandemans: Para quienes no hayan hecho nunca un tour de este estilo es muy recomendable, a nosotros nos encantan y los hemos hecho en varias ciudades. Consisten en una caminata de aproximadamente unas dos horas en la que un guía te descubre los lugares más importantes de la ciudad. Son completamente gratuitos y al final de la visita el guía pide que le des la voluntad, cosa que no importa nada hacer ya que lo hacen muy bien. A nosotros nos gusta hacer este tipo de tours al principio de viaje ya que nos ayuda a descubrir qué cosas importantes tenemos que visitar más adelante y te explican curiosidades y anécdotas que luego puedes recordar cuando se visita otra vez ese lugar.

En su página web podéis encontrar en qué ciudades ofrecen este servicio y más información sobre el mismo: http://www.neweuropetours.eu/

 El tour empezó a las 10 de la mañana y nos llevó por los sitios más emblemáticos del centro de la ciudad. Una de las primeras paradas fue el Christiansborg Slot, un precioso palacio del que no podemos ver los orígenes ya que se quemó en dos ocasiones debido a dos incendios y está casi totalmente reconstruido. Hoy en día alberga el Parlamento de Dinamarca y el Tribunal Supremo. Se puede visitar por dentro, aunque únicamente veréis el Salón de Recepciones, las caballerizas y las ruinas de los castillos anteriores. La entrada cuesta 110 DKK. Además, en verano también se pueden hacer visitas guiadas gratuitas por el Parlamento.

Chriatiansborg Slot
Chriatiansborg Slot

Después, nuestra visita nos llevó al que es el lugar más emblemático y probablemente uno de los más conocidos de Copenhague: el canal de Nyhavn. Este canal se construyó en el siglo XVII y esta rodeado de preciosas casitas de colores. El guía nos contó que se cree que están pintadas así para que los marineros pudieran encontrar fácilmente su propia casa después de una visita al bar…

Canal de Nyhavn
Canal de Nyhavn
Ópera de Copenhague
Ópera de Copenhague

Cruzar esta zona fue toda una odisea, ya que ese día se celebraba en la ciudad un Ironman, por lo que muchas calles estaban cortadas y había que esperar a que los organizadores de la carrera nos permitieran el paso; además de que estaba todo abarrotado de gente. Así que después de pasar un rato divertido sorteando gente, cruzando las calles corriendo para no ser atropellados por ciclistas o corredores, pudimos atravesar este canal y llegar hasta la parte trasera de este canal desde donde se puede ver la imponente ópera de Copenhague, que fue inaugurada en 2005.

Finalmente, la última parada del tour es el Amalienborg Slot, que es la residencia de la reina. Está compuesto por 4 palacios que rodean una fantástica plaza. Siempre hay un guardia real vigilando, ya que está prohibido sentarse en las escaleras del palacio y acercarse a las paredes y tocarlas. Si lo hacéis, os llevareis un buen grito de los guardias.

Amelienborg Slot
Amelienborg Slot

Una vez finalizó el tour decidimos ir a ver la famosa sirenita de Copenhague y el Kastellet, ya que estaban cerca de nuestra posición. Sin embargo, más tarde nos arrepentimos un poco ya que tardamos mucho más de lo que esperábamos en ir y volver debido al Ironman y comimos a las 4 de la tarde (estábamos muertos de hambre).

De camino a la sirenita nos encontramos con esta preciosa iglesia anglicana, la iglesia de St Alban. Esta iglesia fue construida durante la época victoriana y es un ejemplo del “primer gótico inglés”.

Iglesia de St Alban
Iglesia de St Alban
De camino a la sirenita
De camino a la sirenita

Y por fin llegamos a la escultura más famosa de la ciudad. La sirenita fue un regalo a la ciudad de Copenhague y Edvard Eriksen la talló basándose en el cuento de Hans Christian Andersen. La verdad es que no teníamos muchas expectativas, ya que nos habían dicho que era una gran decepción. Sin embargo, a nosotros nos gustó, sobretodo porque conmemora a este gran escritor danés, pese a que la historia que todos conocemos no sea exactamente igual que la original.

¡Hacerse una foto solos con ella es toda una hazaña! Ya que el lugar está lleno de turistas, cámaras de fotos y palos-selfies. Aún así, ¡la conseguimos! (con un poco de paciencia…).

Sirenita de Copenhague
Sirenita de Copenhague

No muy lejos de allí podemos encontrar otro de los imprescindibles en la ciudad, la fortaleza del Kastellet.

De camino al Kastellet
De camino al Kastellet

Es una fortaleza en forma de estrella que fue construida con intenciones militares, para ser una protección para los reyes en caso de peligro y aún hoy en día tiene una mínima utilidad militar para el jefe de la Guardia danesa, la Inteligencia de Defensa y contiene la bilbioteca de la guardia real.

Por dentro, está formado por estas preciosas casas.

Kastellet
Kastellet
En el Kastellet
En el Kastellet

En el interior de la fortaleza también podéis encontrar antiguos cañones y un molino. Actualmente es una zona de ocio donde muchos locales van a pasear e incluso a hacer deporte, con lo que se convierte en una visita muy agradable.

Saliendo del Kastellet
Saliendo del Kastellet

Después (muertos de hambre) nos fuimos a comer a la llamada Isla de Papel, donde hay un espacio con puestos de comidas del mundo. Se trata de una antigua fábrica de papel convertida en un street Market. Nos encantó el sitio, es muy recomendable para comer y hay un ambiente inmejorable. Allí fue donde probamos el Pad-Thai por primera vez y me quedó claro que cuando vayamos a Tailandia no tardaremos mucho en probar el original.

Después de comer, nos fuimos a descansar un poco a nuestro apartamento, con la odisea de cruzar las calles de Copenhague en pleno Ironman. Más tarde, fuimos a una cervecería que nos había recomendado el guía del free Tour: Taphouse y la verdad es que nos gustó mucho. Tienen 62 tipos de cerveza con sus correspondientes 61 grifos. Nosotros probamos la negra y la de cereza.

61 tipos de Cerveza en Taphouse
61 tipos de Cerveza en Taphouse

Y hasta aquí llega nuestro primer día en Copenhague. Esperamos que os haya gustado.

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